En este video platicaremos sobre las inversiones en metales: oro, plata y otros metales e incluso otros commodities.

Sobre todo cuando se trata del oro, lo que solemos escuchar es que es un instrumento sumamente seguro en el qué invertir, que en épocas de incertidumbre o para protegerte de cualquier catástrofe financiera, deberías de tener oro, porque el oro retendría su valor mientras las acciones u otros activos lo pierden. Escuchamos también que cuando una moneda es volátil, y la inflación hace estragos con su valor, podemos también voltear al oro porque protegerá nuestros bienes contra los terribles efectos de la inflación.

Lo cierto es que el oro no es tan seguro como parece, y como inversión definitivamente no es un producto en el que quieras dedicar gran parte de tu portafolio.

Y es que para conformar un portafolio debes voltear a ver dos cosas: el riesgo y el retorno potencial.

Si no quieres (o incluso NO DEBES) arriesgar mucho tu portafolio porque no te gusta el riesgo, tienes muchas responsabilidades financieras (hijos, hipoteca, etc), o estás próxima a retirarte entonces tu portafolio debe ser muy bajo en riesgo. Para esto, es mejor invertir en un activo como la deuda de un país, a la tasa libre de riesgo en ese país: en México CETES.

Si, por el otro lado, quieres más retorno potencial en tu portafolio, debes considerar acciones, y la mejor forma de invertir en ellas es a través de un índice, no unas cuantas, sino un gran índice, y el que constantemente se recomienda, es el S&P500, que está compuesto por las 500 empresas más valiosas de EEUU.

Por supuesto no es blanco y negro, la mayoría caeremos dentro de la gama de grises que definiría nuestro porcentaje con una parte en CETES y otra en el S&P 500 (si quieres encontrar tu distribución ideal, ve este video).

Incluso en un portafolio más diversificado y no compuesto por solo dos activos, no se considera usualmente la inversión en metales. Toma en cuenta el Modelo de David Swensen, la persona que por décadas se ha encargado de las inversiones de la Universidad de Yale y ha constantemente en ese periodo retornado rendimientos de dos dígitos año con año.

0% es considerado a metales o cualquier commodity.

Y es que parece que el oro se sitúa a la mitad de los dos activos mencionados anteriormente: CETES y acciones a través del S&P 500, más volatilidad que los CETES, mucho menos rendimiento que el S&P 500.

Considera, por ejemplo, una inversión de $100,000 por 40 años, desde 1980 hasta hoy. La inversión en oro, mediocremente, habría crecido 2.5 veces. Por el otro lado, una inversión en el índice S&P500 habría crecido casi 23.8 veces.

Y es que además, las acciones generan dividendos, generan valor, es invertir en empresas que crean productos o servicios. Es dinero que realmente se pone a trabajar.

Los metales no hacen nada, nada, nada. Estás invirtiendo para ver si alguien en el futuro te va a dar más dinero por lo mismo dentro de unos meses, pero el mineral en sí no produce nada, solo es especulación. Intentar comprar el oro en momentos de estabilidad y poco miedo cuando hay baja demanda para vender cuando el planeta se vuelve loco y todos tienen miedo y quieren recurrir al oro.

Si quieres considerar al oro u otro metal para protegerte de la inflación, hay mejores formas de hacerlo. Justo en el modelo de David Swensen que te mostré antes, considera que 15% de tu portafolio debe ir a un bono del gobierno que proteja de la inflación, y en México, existen los UDIs para eso, que suben de valor al mismo ritmo que sube la inflación. Entonces si considerabas un metal para eso, hay mejores formas.

Si no estabas considerando a los metales muy seriamente, quizás con esto despejé tus dudas y de convencí de no invertir en ellos y mejor hacerlo como dicta el modelo de Swensen o en CETES y el S&P 500. Pero si estás completamente decidida a invertir en oro u otro metal, a pesar de mis recomendaciones, no lo hagas comprando el metal en físico, y de preferencia no dediques más del 5% de tu portafolio a eso.

Al oro físico podrías acariciarlo y apreciarlo todos los días, pero y si te lo roban? Puedes pagar un seguro, o una caja fuerte, o algún tipo de protección, pero eso restará el rendimiento (históricamente mediocre) que puedas recuperar. Además, en cuanto decidas vencerlo para generar el rendimiento, probablemente no te paguen el precio completo de mercado. La “menos mala” alternativa es invertir en estos productos a través de un ETF (definición de ETF) que funciona más como una acción, de forma que podrás comprar y vender cuando plazcas, muy probablemente en el mismo día, al precio del mercado en ese momento.

Hay varios ETFs que podrías considerar comprar a través de GBM Homebroker (detallo la plataforma en este otro video) aunque te recomendaría (y esto aplica a ETFs de otros commodities en general) que te limites a los SPDR, los de iShares y los de Vanguard. GLD e IAU son los que podrías considerar para oro de SPDR y iShares respectivamente.
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Author

Moisés Cabrera

Encantado de emprender, el Internet es como pez en el rio para mi y quiero aportar valor a este mundo digital. Si crees que es de interés estos artículos no dudes en comentar.

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